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Vacamanía
Quiero creer que muchos comparten conmigo el fastidio de tener que ir a San José por algún trámite, alguna cita, pago etc. no siempre los viajes a la capital son placenteros, aún mas si consideramos el molesto tráfico, la contaminación, el corre corre, las aglomeraciones y para no desentonar la apestosa delincuencia.
En efecto tenía que hacer un viaje para efectuar un pago, específicamente el de uno de mis hijos y sobrina a CONAPE, el asunto se resuelve en un santiamén, doy el número de operación y bumba! , desembuchas el dinero y todos felices, yo voy de regreso por el Mall de San Pedro a tomar un refrigerio y posteriormente me embarco en un bus que me deja en plena avenida Central, el día estaba espléndido, soleado, lleno de turistas y nacionales y allí estaban también estas amigas del Cow Parade exhibiendo sus ubres y mejores galas.
Pocos días antes nos habíamos enterado por la televisión y los diarios del daño que algunos ignorantes vándalos habían causado en algunas de estas vaquitas, para molestia de todos los que apreciamos el gran esfuerzo que se ha hecho por traer y presentar esta muestra de arte urbano en nuestra capital.
La gente se arremolinaba alrededor de las vaquitas, cada una con un atractivo singular y con el toque que cada artista supo imprimirle, así vimos vacas multicolores como una asemejándose a una carreta típica costarricense, otra era un apetecible elote, vimos una camuflada de paloma, una con un motor dentro, un paisaje marino y claro la que llamó poderosamente la atención a propios y extraños es esa vaquita picara que haciendo gala de su más amplia destreza, parecía posar en el tubo como exótica bailarina de cabaret con sus sensuales medias de malla roja.
Pude observar a este hato desperdigado por la Avenida Central, en la Plaza de la Cultura, en la Plaza de las Garantías Sociales, en las inmediaciones del Teatro Nacional, quizás en otros sitios mas pero ni los pies ni el tiempo me alcanzaban para visitarlas a todas en este día, que gracias a estas amigas fue algo diferente y mucho más especial, era tiempo de regresar a San Ramón y entonces allí estaba, al puro frente del Teatro Nacional, la vaquita de San Ramón con sus mensajes de optimismo, esperanza, con los símbolos patrios plasmados en su testa y destacándose por sus naranjas, rojos y amarillos psícodelicos, si la vaquita de San Ramón también fue admirada, ¿podremos tener algún día una muestra como esa en nuestra comunidad?
La exposición urbana de este arte estará por unos 4 meses en las calles josefinas, pero mientras le traigo esta galería para que se haga una idea de lo agradable y vistoso de las vaquitas desde la comodidad de su casa, es tiempo de Vacamanía..!
Cow Parade San José - Costa Rica




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