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Miso y el payaso
Una noche que sin ser fría como a las que nos tiene acostumbrados el Vargas Roldán nos invitaba a ser precavidos, así que por si las moscas llevamos abrigo, nunca se sabe.
La velada futbolística pintaba como se dice popularmente, dos protagonistas de la segunda división, Grecia y San Ramón los primeros de azul y los segundos con su siempre distinguible uniforme blanco y rojo, los griegos con un jugador como Josef Miso, del cual me confieso soy un gran admirador, por su profesionalismo, por su carácter reservado, sin muchas declaraciones pero efectivo, un jugador que ya tiene un sitial en los anales futbolísticos costarricense, el extranjero con más goles anotados en nuestro medio, hoy en día en la segunda división a la cual llega sin duda alguna dándole un gran aporte con su presencia.
Siempre me ha llamado la atención y me he puesto a cavilar la razón o la psiquis del aficionado ramonense, es de aquellos que glorifican a otros equipos de la primera y le dan la espalda al de su propio terruño, por lo menos eso se ponía en evidencia mientras estuvo en la división de honor, la gente no asistía al estadio, la desidia y la apatía caracterizaba a sus seguidores, nuevamente en la segunda división el estadio muestra una asistencia aceptable con presencia de una banda estudiantil que hizo las veces de comparsa musical, sin embargo no logró calentar el ambiente.
El ingreso por la puerta del costado sur es un atentado a la seguridad, propicio a los tropiezos y con una escalera que invita a una desgracia si no se toma las medidas del caso, en las afueras se encontraba “Piri” ofreciendo sus empanadas, alguien me dijo que no le permiten el ingreso por que le cae mal a la presidenta, yo me pregunto a mi mismo, ¿no será un asunto mas bien comercial? quiero creer que si el ingresará como un aficionado mas no habría causal de impedimento de entrada, el asunto radica en las empanadas, le quitaría el “business” a la soda de la ADR, sin mas “ton ni son“. La sugerencia es que “Piri” le mande un ramo de rosas a la dama en cuestión, o un plato de empanadas a ver si le agarra el gusto.
Muchos vamos a un estadio por pasar un momento de esparcimiento, bueno creo que todos, unos observando las dotes futbolísticas de los rivales en la cancha, otros vociferan, se levantan de sus asientos, gritan, bromean, etc. los menos insultan, ante estos últimos hay que armarse de mucha tolerancia y paciencia, justo detrás mio había un tipo que se la agarró literalmente contra el jugador eslovaco, llamándole con improperios y frases de mal gusto tales como:
- hijo de tal por cual
- ya está viejo, dele campo a los jóvenes
- váyase a Nicaragua a jugar béisbol
- hediondo, lárguese a su país
- no sea payaso
La lista sería mas larga si pudiese recordar todas las babosadas que este tipejo le gritaba al espigado delantero del equipo griego, por su parte Valerio el defensa ramonense encargado de custodiar a Miso no cesó durante toda la primera parte del partido de acosarlo, patearlo, hostilizarlo usando una serie de mañas o artimañas que distan mucho de mejorar el fútbol del conjunto poeta, que en razón de sus yerros terminó literalmente vapuleado en su propio terreno, sin ideas concretas y con un desperdicio de oportunidades reales de gol que deben llamar a la atención dentro del seno del plantel, el respetable por cierto no se hizo esperar mostrando su desagrado con las rechiflas del caso.
La visión periférica que tiene del campo la puso en evidencia el eslovaco a quien yo personalmente observaba por primera vez en un campo de fútbol, dando buenas asistencias aunque a decir verdad limitado por la férrea vigilancia de Valerio, en el segundo tiempo Miso culminó una jugada con un gol que aumentó el descontento en la afición poeta y reflejaba sin duda lo que pasaba en el campo de juego, y en esta segunda parte del compromiso el delantero fue reemplazado habiendo cumplido y aportado con creces con su equipo, los aficionados griegos de visita lo premiaron con aplausos a su salida del terreno de juego.
Grecia se llevó el triunfo inobjetablemente, el pertinaz y fastidioso aficionado ramonense por fin se quedo callado , Miso sin muchas palabras pero con buen fútbol acalló al verdadero payaso de la velada futbolística.




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