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Iglesia de San Ramón -Jardín de escombros
San Ramón, Alajuela. Los ramonenses no esconden su malestar por la presencia de escombros que, desde hace casi cinco meses, se acumulan en los jardines del templo parroquial.
Con motivo de las fiestas patronales, que se realizaron en agosto, se construyeron ranchos para la venta de comidas, el mercado artesanal y una granja, de los cuales aún quedan restos.
Como consecuencia, el zacate y las flores ya no existen en los jardines, y lo que ahora sobra son escombros, tierra y hasta una vara de la fortuna que fue abandonada hace dos años.
La maleza se adueñó del monumento al boyero y del sitio donde yace el corazón del expresidente Francisco Orlich y la tumba del padre Cambronero.
“Nosotros hace días, como comisión, estamos interesados en eliminar eso de ahí. Se ve feo y ensucia el paisaje. Acá recibimos muchos turistas y al ver le templo o los monumentos seguro se decepcionan”, comentó Ana Cecilia Villegas, regidora ramonense.
Instituciones como el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer comparten el mismo criterio en cuanto al templo.
“Como San Ramón es muy visitado por turistas, tanto nacionales como extranjeros, y Nuestro Señor Jesucristo merece las mejores condiciones, hay que construir un buen jardín. La iglesia cuenta con el espacio y con grupos pastorales que pueden colaborar en su cuido y quitar escombros”, expresó Rocío Ramírez, directora del centro.
En proceso. Daniel Vargas, párroco del cantón, manifestó que están en proceso de limpieza, al tiempo que pidió paciencia a los vecinos para concluir con las labores.
“Estamos construyendo una bodega en la casa pastoral, pero no es solo bajar las estructuras. Hay que acomodarlas para que no se dañen y no contamos con todo el personal que quisiéramos”, alegó.
Vargas agregó que se retomará el tema de los jardines, pero de manera que se permita construir de nuevo los ranchos para los festejos, sin dañar el césped.




La iglesia de San Ramón, fue orgullo de este pueblo, hoy es solo un basurero del Padre Vargas, quién desde que llegó, le interesan más las fiestas y lo que producen, que cuidar de la misma y de sus jardines, que desaparecieron. Los terrenos de la iglesia no son para hacer ranchos ni albergar artesanos, es un templo sagrado. Eso antes se hacía en el parque, ahora, es en la iglesia. Por Dios, que esto se elimine.
Sin duda alguna los que somos mas viejos que el padre sabemos de lo que hablamos, y como bien usted lo señala el templo en tiempo pasado “fue orgullo de este pueblo” lo que nos invita a no perder de vista en recuperar el sitial y el prestigio que otrora detentara nuestro templo parroquial.
En este caso el fin no justifica los medios, y usar el templo para asuntos meramente de índole económico, por mas loable que sea este, nos recuerda a Jesús azotando el látigo contra los mercaderes en el atrio del templo.